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Subasta 670, Lote # 74 RAÚL ANGUIANO "La evolución de Comercio y los Transportes en México" Firmado y fechado 1956. Óleo sobre masonite. Agradecemos a Marina y Pablo Anguiano por la verificación de autenticidad de esta obra, marzo de 2013. Mural conformado por cuatro páneles que se ensamblan por medio de tornillos y taquetes. Algunos clavos en el bastidos salen a la superficie y se notan en algunas partes de las uniones en el masonite. Presenta múltiples detalles de conservación en las esquinas y restauraciones. (N. Guadalajara, Jal., 1915 - Ciudad de México, 2006 ) En la parte inferior derecha aparecen dos figuras de "tamemes", cargadores indígenas prehispánicos que vienen de la selva llevando sobre sus espaldas los productos de la tierra. Ascienden a la altiplanicie de México, en donde comerciarán dichos productos. En la parte baja del mural, a la izquierda de los cargadores indígenas, dos figuras de arrieros con indumentaria colonial transportan a lomo de mula (otro aspecto en que el comercio está íntimamente relacionado con la evolución de los medios de transporte) las mercancías. Pasamos a la época moderna. La parte central de la composición es atravesada por una locomotora Diesel, cuya masa ligeramente diagonal expresa el sentido dinámico de la época y contrasta con los motivos de la parte baja del mural que representan el pasado. Detrás de la locomotora, en la parte derecha del mural, se eleva una estructura arquitectónica que representa al comercio en sus diferentes aspectos: mercantil, bancario y publicitario, entre otros. Estos aspectos están simbolizados por una figura de mujer que maneja una máquina sumadora; por una mano que sostiene una antena de televisión (publicidad); por la figura de un hombre, jefe de empresa; y remata esta estructura la figura de Mercurio, universalmente conocida como símbolo del comercio. Sostiene en su mano izquierda un puñado de monedas de oro, símbolo de riqueza y de valores de cambio. Con su mano derecha señala el futuro, representado por las formas dinámicas de dos aviones, veloces naves de comunicación y transporte, cuya evolución y desarrollo es incesante. La cabeza de Mercurio es trifásica: está realizada en tres aspectos sucesivos del movimiento de la cara para acentuar las ideas esenciales expresadas en esta composición: pasado, presente y futuro, y sentido dinámico incesante. En la parte central izquierda de la composición, dos elementos de contraste: la Nao de la China, galeón español con sus velas hinchadas. Representa el pasado que se va; y un moderno barco de carga, uno de los medios más comunes del transporte y comercio internacionales. Raúl Anguiano finaliza diciendo: "He escogido estos motivos y símbolos para expresar en forma sintética los aspectos moderno y futuro del comercio, imprimiéndoles un sentido dinámico". El pintor expresó lo siguiente cuando realizó el mural: "He pintado al óleo sobre masonite, porque la experiencia nos enseña que la pintura al fresco no dura en México, por varias razones: si se pinta directamente sobre el muro, se agrieta al cuartearse las paredes por el asentamiento de los edificios. Es atacada también por el salitre y rayada por las manos de los ignorantes. Otros materiales como la vinilita y la piroxilina aún no han sido probados por el tiempo. Algunos cuadros, pintados con 'duco' hace unos quince años, se han ennegrecido. Por estas razones pinté al óleo, técnica que ha sido probada a través de los siglos". 242 x 290 cm cada pánel, 482 x 380 cm medidas totales. Estimado $6,000,000-8,000,000
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